
La glucosa cambia hora tras hora. El control significa mantener niveles cercanos a lo normal todo el tiempo posible. Para ello es necesario que te conozcas a ti mismo llevando un registro diario para verificar que tus esfuerzos dan resultado. Y sobretodo, para que identifiques qué situaciones pueden alterar o elevar tu glucosa. La mejor manera de llevar tu registro e identificar variaciones a lo largo del día es con un medidor de glucosa.
Recuerda, el control de tu diabetes requiere de un esfuerzo diario.
El primer paso es organizar tu día y conocer cómo funciona el medicamento o la insulina que te aplicas. Es importante hacer las comidas de acuerdo a la hora en que tomas el medicamento o aplicas la insulina considerando el tiempo en que empiezan a actuar.