
Todo lo que comemos tiene un efecto en nuestro organismo, cuando tenemos diabetes es muy importante conocer este efecto para lograr un buen control.
Nuestro plan de alimentación debe cubrir diversos requisitos, dos de ellos son:
lograr que a lo largo del día la glucosa en sangre se mantenga lo más estable posible y dentro de rangos cercanos a lo normal.
lograr que después de cada comida la glucosa en sangre no se eleve bruscamente.
Para lograr esto, primero debemos preguntarnos dos cosas:
¿qué impacto tienen los diferentes alimentos en la glucosa en sangre?
R: Todo lo que comemos en el día contiene los diferentes nutrimentos: carbohidratos, proteínas y grasas. Los 3 pueden afectar la glucosa en sangre, veamos:
Todos los carbohidratos que consumimos llegan a la sangre en forma de glucosa y esto sucede dentro de los primeros 10 o 15 minutos después de haber empezado a comer. A la hora y media o dos horas llegan a la sangre casi el total de los carbohidratos que nos comimos, de tal forma que el consumo de este nutrimento lo podemos verificar a las dos horas después de comer. Recuerda que es importante conocer el impacto de los alimentos en nuestra glucosa sanguínea para lograr uno de los requisitos.
De todas las proteínas que consumimos el 30 o 40% de ellas se pueden convertir en glucosa después de determinado tiempo. Éstas llegan a la sangre entre 3 o 6 horas después de comerlas, de tal forma que el efecto de las proteínas en la glucosa sanguínea la podremos detectar mediante el monitoreo de la glucosa varias horas después.
Las grasas tienen un efecto importante en la glucosa pues pueden lograr que los carbohidratos que comimos se absorban más lentamente. Esto es importante para evitar una elevación brusca de glucosa. De todas las grasas que comemos entre el 10 y 15% se pueden convertir en glucosa, sobre todo si las ingerimos en exceso.
¿qué alimentos elevan bruscamente la glucosa en sangre?
R: Los alimentos que elevan bruscamente la glucosa son los que contienen carbohidratos pequeños como son: azúcar de mesa, leche, fruta, jugos, dulces, postres y refrescos con azúcar. Es importante entonces elegir fuentes de carbohidratos más grandes, como la fibra, estos los encontramos en las verduras, sobre todo si las consumimos crudas, las cáscaras de las frutas y los cereales integrales.